11 – Mathcore
mayo 21, 2010
¿Qué pasaría si juntáramos la complejidad e inovación del math rock con la garra y furia del movimiento hardcore de los ochenta? ¿Cómo sería el resultado de fusionar el dulce rock progresivo setentero con el ruidoso metalcore del nuevo siglo?
Pues bien, el vástago resultante de esta orgía musical es llamado mathcore, y se refiere a usar distorsiones revienta-amplificadores y voces gritadas que dan miedo, junto a una enorme complejidad de ejecución de parte de todos los instrumentos, experimentación a más no poder y un baterista que parece tener más brazos de lo normal.
Hoy en día, se aceptan dos variantes de su sonido: el primero, llevado a cabo a mediados de los 90s, que es más crudo y menos técnico, apegada al hardcore puro y duro; el segundo, más acercado al metalcore de principios de siglo y con una técnica instrumental impresionante y pirotécnica, a esta variante también se le suele llamar metalcore progresivo.
El género comenzó sus andanzas en los noventa con bandas como Rorschach, Converge y Botch, que manejaban una fuerte ideología del hardcore e incluso del llamado Straight Edge, pero se atrevieron a experimentar con riffs, acordes y ritmos más complejos. Discos insignia del género son Jane Doe (Converge) y We Are the Romans (Botch), en los que se oyen ritmos no convencionales para una banda de su época. Un grupo adelantado a su tiempo, pero considerada pionera del género es The Dillinger Escape Plan, que practicamente está a la cabeza del mathcore actualmente.
Así como el hardcore fue evolucionando, su variante matemática lo fue haciendo con él, y el metalcore dio paso a bandas como Norma Jean, Protest the Hero, Fear Before, The Human Abstract y a las recientemente fallecidas bandas Sikth, The Number Twelve Looks Like You y The Fall of Troy.
Esta nueva ola se caracteriza por el uso preciso del doble bombo y las técnicas complejas y avanzadas usadas tanto en las guitarras como en el bajo. Hubo también una evolución en la voz, ya estas nuevas bandas suelen utilizar no sólo gritos, sino también voces limpias o inclusive guturales, al punto de ser catalogadas también dentro del grindcore. Discos imperdibles de esta nueva ola son Fortress (PtH), Doppelgänger (TFoT), Nocturne (THA), Nuclear. Sad. Nuclear. (The #12) y Miss Machine (TDEP).
Otra cosa que caracteriza a estas bandas son su cercanía y hermandad, ya que no es raro ver a bandas como Protest the Hero y The Human Abstract haciendo un tour juntos, o que los vocalistas presten su voz para alguna canción de sus compañeros en el género.
“Dillinger Escape PLan”