14 – Otro simple caso de transferencia
marzo 15, 2011
No eres mas que un reemplazo, la materialización de mi soledad, un espíritu tan lleno de ilusiones como vacío de emociones.
Te veo y la veo, por alguna razón es que te elegí. Te huelo y la huelo. Te beso y la beso. Te hago el amor y grito su nombre, camuflo las caricias y borro tu rostro para poner el suyo, te miro como no debería.
Y sé que está mal, que es un movimiento cobarde, que debería avanzar; pero es que, ¿cómo avanzar si no le llegas ni a los talones? Maravillado estaba cuando te encontré, pensando que podría olvidar, que podría seguir como si nada por fin; pero, ¿has de verdad demostrado desplazarla, hacerme olvidar? Lo que al principio eran “gustos”, ahora son recuerdos distorsionados, remembranzas que sólo reviven el pasado y opacan el presente; cada linda sonrisa no es un “te amo”, sino un “te extraño”.